"Nunca estuve convencido por mi mismo de que yo existiese. Es que la imagen que me hago de las cosas que me rodean es tan inconsiente, que siempre tengo la impresión de que esas cosas deben haber vivido alguna vez pero que ahora están desapareciendo. Siempre, querido señor, tengo deseos de ver las cosas tal como son antes de que se me muestren. Entonces son ciertamente hermosas y tranquilas. Así debe ser, ya que con frecuencia oigo a la gente que así lo sostiene."
La nave churrera recorerá el espacio repartiendo churros y fernet por la galaxia. Únete a mi tripulación y vamos a flasharla un rato por las estrelias.
Matar una araña es como romper un reloj
martes, 27 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
:-Crónicas de la luna-: IV
Luna ASESINA, se asoma de atrás de un edificio y me mira, me sigue hasta que entro a mi casa. Se ensancha amarilla en el cielo y ME MIRA. Pero es la luna y está allá y es un astro, y yo estoy acá y soy un ser humano... Ahora que lo pienso en frío me gana, solo con su luz ya me gana.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Perdidos en el espacio
Un tacho de helado de cada sabor, un churraso y un discaso. El resto está por verse.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Un domingo menos
Pasito pa'ca, pasito pa' llá. Siempre en la nave, arraso con otro domingo, me inyecto de luz y colores para seguir, sonidos de hojas que caen, el pomelo empieza a brotar. Se acerca lento y ondulante una era de sol, tostadas y nesquick, más plantitas que crecen y mi mente que forcejea para hacerlo también.
lunes, 29 de agosto de 2011
Una curva en el tiempo
Otra vez la nave y el espacio, el sueño galáctico me llama. Este planeta me expele todo el tiempo, el sol sale y la Tierra me barre de su superficie. No alcanza el aire, el polvo ya me llena los pulmones y ahora lo que pesa es el cuerpo, el alma oscura.
Un planeta desierto, despierto en un planeta desierto. Un torbellino de luz a mi lado, pero el pesar es tan amplio, tan manto de terciopelo negro otra vez que la puta madre. ¿Por qué otra vez, por qué todo el tiempo?
Un planeta desierto, despierto en un planeta desierto. Un torbellino de luz a mi lado, pero el pesar es tan amplio, tan manto de terciopelo negro otra vez que la puta madre. ¿Por qué otra vez, por qué todo el tiempo?
miércoles, 10 de agosto de 2011
armonía invisible, mejor que la visible
La cabeza me pesa como si fuera la luna que vibra alta, se me revuelve el cosmos y me olvido rápido de las instrucciones de seguridad. La nave se agita y a mi me pesa la cabeza, no puedo tomar el control, se caen los frascos de los estantes y se hacen añicos en el piso, ruido y la cabeza que me pesa como una piedra blanca INMENSA. Me pierdo en el espacio, me suspendo en una tormenta de colores espesos y pegajosos y pierdo la conciencia...
Me despierto en un planeta desierto. Me despierto en un planeta desierto. (Lo digo dos veces porque me llama la atención, una "p" de diferencia, "p" de persona?...). Y escrita en la arena una frase: «armonía invisible, mejor que la visible».
Miré arriba y estaba la Luna sentada en el espacio liso.
Me despierto en un planeta desierto. Me despierto en un planeta desierto. (Lo digo dos veces porque me llama la atención, una "p" de diferencia, "p" de persona?...). Y escrita en la arena una frase: «armonía invisible, mejor que la visible».
Miré arriba y estaba la Luna sentada en el espacio liso.
domingo, 7 de agosto de 2011
Karma domingo
Ahora la luna está como una cuneta, es domingo y el hígado ruge. Mi mente que está en todas partes menos en su lugar y el cuerpo flojo, lleno pero vacío. Olas de sol tibio y chiflete fresco me traen colores de mi planeta otra vez, que está en todas partes, ahora lo siento en todas partes, seco y difícil pero qué me importa, si bajo el teléfono negro puedo jugar a que falta menos. O pensar...
Olor a coco en el pelo y un ovillo violeta interminable me mantienen en mi lugar, me llenan el espacio en blanco. Recuerdos de luces, lugares, sombras, viajes pasados y futuros me hinchan las células como bombitas de agua de todos colores que se pinchan y se vuelven a llenar y se moja todo pero tampoco me importa. Guardo una sonrisa en cada bolsillo y si la pierdo la vuelvo a encontrar. Tengo un duende en todas partes al que le confío mi alma cuando me voy a dormir y cuando me despierto, un té del color que sea, del sabor que sea, siempre está bien. Más que bien.
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